Los disfrazados
1906
Sainete cómico-lírico-dramático en un acto
presentado en el teatro Apolo en el año 1906. Carlos M. Pacheco (1881-1924)
Personajes
Doña Pepa (60 años)
Rosalía, su hija (20 años)
Don Andrés (60 años)
Don Pietro (45 años)
Elisa (25 años)
Hilario (23 años)
Machín (30 años)
El Vasco (30 años)
Malatesta (25 años)
Ramón (25 años)
Pelagatti (40 años)
El Gato (20 años)
Un gaucho (cantor)
Un gauchito
Un cocoliche
Una vecina
Un payasito
Un esqueleto
Paisanos
Compadres
Bailarinas
Vecinos, máscaras y coro general
La acción en Buenos Aires, una tarde de carnaval.
Patio de un inquilinato. Puerta de calle a foro y puertas laterales. A la
derecha escalera que conduce a las habitaciones altas enfrentadas a foro y
laterales por una baranda. No es el conventillo porteño sucio y complicado. Es
un patio donde el autor toma sus apuntes de la vida popular sin necesidad de
taparse las narices. Hay en el ambiente cierto aseo, cierta limpia alegría de
día de fiesta, que no se encuentra en las oscuras vecindades cosmopolitas. No
es, pues, el conventillo propiamente. Son unos cuantos tipos que en la tarde
carnavalesca mueven, ante los ruidos cómicos de la calle, el respectivo cascabel
interno. El todo entre paredes y con perspectivas de azoteas, por encima de las
cuales declina el sol.
GAUCHOS, COCOLICHE, VECINOS, etc.
(Un grupo de gauchos, en medio de la escena, rodea al cantor. Gran animación en
el patio. Vecinos y curiosos se aglomeran o miran desde sus puertas. Coro
general. Por intervalos se oyen los ruidos de la calle, gritos de máscaras,
sonido de cornetas y cencerros. Características del día. Música.)
GAUCHO: (Cantado)
"Mi corazón arrojado
de toda honorable senda
a la orfandad más horrenda
se encuentra al fin condenado.
Yo mismo me he despreciado,
tan despreciado me hallé
que a mi corazón bajé
con el odio más impío
para llenar el vacío
que en toda mi alma encontré."
(Concluido el canto los paisanos bailan un malambo y dispónense a salir.)
PAISANO 1°: (Hablado. Con apostura de compadre.)
Ya nos vamos, patroncita,
rumbiando pa otro lugar
pero antes de enderezar
pa´l lao de nuestra querencia
tenemos la complacencia
de saludar al montón
de gente que esta reunión
gustosa nos ha formao
y atenta nos ha escuchao
con su profunda atención.
(Aplausos)
PAISANO 2°: (Viejo de voz muy ronca.)
Soy un viejo vizcachón
que me despido, patrona;
no soy prima, soy bordona
por mi gruesa entonación.
Ya que ha llegao la ocasión
de rumbiar para otro pago
me voy llevando el halago
del fino recibimiento
que me ha brindao el momento
de poderle declarar
que nunca me he de olvidar
de este rancho en mi lamento.
(Aplausos)
PAISAINITO 3°: (Un niño.)
El gauchito de la sierra,
amigazos, se despide,
y ya estribando les pide
no lo olviden por aquí.
Es el gaucho más ladino
de "Los hijos de la pampa"
que naide tiene su estampa
ni sabe peliar así...
(Desenvaina la daga con actitudes de pelea. Aplausos.)
COCOLICHE: (Colocándose en el centro de la escena. Voz aflautada.)
Arroz con leche
me quiero casar
con una morochita
...qui sparanza!
(No lo dejan concluir y van saliendo los gauchos en medio de la algazara
general.)
UNO: ¡Vivan "Los hijos de la pampa"!
OTRO: ¡Vivan!
(Algunas mascaritas se detienen en el patio, pero luego se van, estableciéndose
la calma. Los vecinos entran a sus piezas.)
MÁSCARA, EL GATO, ROSALÍA, DOÑA PEPA y DON PIETRO
(Rosalía plancha sobre una mesa, doña Pepa cose. El Gato, libro en mano, lee, y
don Pietro, sentado frente a la puerta, con dolorosa indiferencia, apoya la
barba en la palma de la mano y fuma en su pipa.)
MÁSCARA: (Rezagado del grupo.) "Mascarita", "Mascarita". (Vase corriendo.)
GATO: ¡Qué bochinche!, ¿eh? Yo que estaba en lo mejor del "Nocturno", no se
puede leer...
ROSALÍA: Bueno, me los va a copiar usted, que tiene buena letra...
GATO: A ver...
"Comprendo que tus besos
jamás han de ser míos.
Comprendo que en tus ojos
no me he de ver jamás"...
ROSALÍA: ¿Me los va a copiar?...
GATO: Con mucho gusto... Se los traeré luego. Así con tanto bochinche no se
pueden leer estas cosas sentimentales... Me retiro...
PEPA: ¿Ya se va, don Luisito?
GATO: Sí, señora. Tengo mucho que hacer. Mañana sale la revista... Luego vendré
con las invitaciones para la Casa Suiza... conque hasta luego... (Aparte. A
Rosalía, meloso.) No se olvide de mí...
HILARIO: (Sale cepillando su gorra de mótorman.) Buenas tardes... (Asoma y vase.)
PEPA: ¿Ya ha dormido la siesta?
HILARIO: Callesé, señora, ¿quién duerme con este escándalo? ¿Qué me dice don
Pietro de todo esto?
PIETRO: ¡Eh! Miro lhumo...
HILARIO: ¡Qué cosa! Es un bochinche... Ahora no más empiezan a cantar los
otros... La "Unión Italo-Argentina de San Cristóbal". ¡Hágame el favor! La
grevanada en comparsa.
PEPA: No es aquí solamente. Toda la ciudad es un bochinche.
ROSALÍA: Para eso es carnaval.
HILARIO: Por mí podían suprimirlo. No se puede andar por ninguna parte...
ROSALÍA: ¿De dónde vendrá eso de disfrazarse?
HILARIO: Debe ser cosa vieja. Mirando bien, ¡qué macana!, ¿eh?
ROSALÍA: Cierto. Eso de ponerse una cara ridícula y salir por ahí a recorrer las
calles.
HILARIO: ¿Sabe lo que dice don Andrés? ¡Qué rico tipo! Dice que es una pavada
disfrazarse, porque todos vivimos disfrazados y que la vida es el corso, un
corso largo... ¡Qué sé yo! Que unos van en coche con campanillas y flores y
otros a pie y tropezando. Tiene cada cosa...
PEPA: Es un hombre que sabe mucho. Me extraña que haga así esta vida de haragán.
ROSALÍA: ¿No le han oído hablar de su obra?
HILARIO: Ayer me estuvo contando. Dice que cuando la publique, se van a aclarar
muchas mentiras de la historia.
ROSALÍA: Debe estar medio chiflado...
HILARIO: No crea. Es un hombre que piensa muy bien y le habla a uno y lo
impresiona. Ayer largué temprano el servicio porque hay que interrumpir la línea
pal corso. Estaba por meterme en la cama, pero me encontré con don Andrés en la
esquina de Pasco y salimos a dar unas vueltas entre el griterío y la música e
las comparsas. Ahí me empezó a hablar el viejo. Pasaban los payasos haciendo
morisquetas; una punta e mascarones raros metiendo ruido, los coches iban a
entrar en la fila, un campanilleo que aturdía y a cada momento los gauchos
rascando las piedras con las espuelas... Y él seguía hablando y de repente me
pareció que tenía razón, que todo aquello era el mundo. Un mundo de locos y
encaretaos...
PEPA: ¡Cosas del viejo! Es capaz de convencer a cualquiera.
ROSALÍA: ¡Qué don Andrés!...
HILARIO: ( Acercándose a don Pietro.) A ver usted, don Pietro, diga algo,
pues...
PIETRO: ¡Eh! Miro lhumo...
ROSALÍA: ¿Cuándo va a acabar de mirar el humo?
HILARIO: (Haciendo señas de que don Pietro está flojo de cascos.) ¡Cómo está ese
pobre hombre!, ¿eh? Completamente azonzao...
PEPA: A mí me da lástima, vea.
HILARIO: Y el compadrón ese de Machín, que lo hace a la vista de todo el
mundo...
PEPA:
Se aprovecha porque es un infeliz...
ROSALÍA: (Aparte. Cantando suave.) "Tu imagen vino a visitarme en sueños"...
PEPA: La cochina es ella que abusa así de este pobre hombre...
HILARIO: Qué mundo, Facundo. (Sacando el reloj.) ¡Caray! Tengo que ir hasta la
estación.
ROSALÍA: No se olvide de copiarme esos versos...
HILARIO: Ya sabe que por usted... (Zalamero y con disimulo por detrás de doña
Pepa.) Dame un beso...
ROSALÍA: Salí...
HILARIO: Ahora que no manya la vieja...
PEPA: (Dándose vuelta.) A ver cómo ha quedado esto... (Le pasa la costura.)
HILARIO: (Disimulando.) Esta mancha que no quiere salir... (Finge cepillar con
empeño. Vase.)
ROSALÍA: Qué buena persona es Hilario. ¿ Ha visto, mama?
PEPA: Parece muy trabajador.
ROSALÍA: Qué diferencia con Malatesta... que no hace más que hablar. (Don Pietro
descarga tranquilamente su pipa y luego toma la silla y se dirige hacia su
cuarto. Antes de entrar se detiene un instante como embebido en alguna
contemplación. Rosalía lo nota.) ¿Qué mira, don Pietro?
PIETRO: ¡Eh! Miro lhumo... (Mutis.)
ROSALÍA, MALATESTA y doña PEPA. Luego HILARIO.
MALATESTA: ( Por la escalera haraganamente y cantando.)
"Hijo del pueblo, te oprimen cadenas.
Esta injusticia no puede seguir"...
¿Qué dice doña Pepa? ¿Cómo le va, Rosalía? Usted siempre tan linda.
ROSALÍA: ¿Ya empieza?
MALATESTA: Como le parezca, si no le gusta me callo.
PEPA: Sí, es mejor. Pa lo que vas a decir...
MALATESTA: ¡Claro! Aquí el único que tiene la palabra es el señor Hilario; el
motormán del Anglo, que anda con trajecito e nene sin solapas; puro botón de
lata como ordenanza el congreso... Francamente... Pa eso prefiero andar
galgueando de hambre. (Se sienta.)
HILARIO: (Entrando.) ¿Qué estás hablando?...
MALATESTA: Digo que... sos un vendido, porque has rumbiao pa l lao de la
gringada y de esa letricidá que tuito lo aligera como aliento el diablo...
HILARIO: No, si vos mibas a mantener con palabrerío y mate amargo. Hay que dir
dentrando, Malatesta. ¿Di ande conocés la vida si no has salido del almacén de
Chinchino o de recorrer la línea Almagro compadreando una vidalita en la
guampa?...
MALATESTA: No sigás, Hilario. Te has entregao como un otario. Vos, el taita e la
Floresta, el que usaba enterizos y leones a la francesa, el de la gorra ladiada
y el pañuelito e seda solferino que asomao y cáido por el bolsillo era una
puñalada abierta en el corazón... Te has disfrazao vos también.
HILARIO: ¿Y vos no te has disfrazao? (Señalando a don Andrés que entra.) Mirá,
decile que te la explique... (Vase.)
Dichos, don ANDRÉS y don PIETRO
ANDRÉS: Usted siempre discutiendo.
MALATESTA: Le aconsejaba que siguiera dando patadas pal campaneo y tocando la
milonga e la muerte en ese organito con manija e bronce que hace ruido e
juguete. (Aparte.) Yo prefiero no hacer nada... ¡Cuestión de ideas!
ANDRÉS: ¿Y cómo le va, doña Pepa?
PEPA: ¿De dónde viene, don Andrés?
ANDRÉS: De codearme con la turbamulta... Qué infierno, señora. Ahí en la esquina
me han largado un bombazo... Vea el sombrero, como sopa... ¡Maldito carnaval!
Pero, hay gente estúpida. Me están dando ganas de endilgarme una botella íntegra
de cognac y dormir los tres días...
MALATESTA: ¿Y por qué no se disfraza?...
ANDRÉS: Todos vivimos disfrazados, mi estimado amigo. Un hombre gasta muchas
caretas al fin del año... (Sale don Pietro y se sienta en igual postura a la
anterior. Viéndolo Malatesta.)
MALATESTA: (A don Andrés.) Diga, ¿y ése?
ANDRÉS: Todos, amigo, todos... (Malatesta, acercándose a don Pietro, le toca en
el hombro.)
MALATESTA: ¿Es cierto eso, don Pietro?
PIETRO: ¡Eh! Miro lhumo...
PEPA: Voy a traerle un mate, don Andrés. (Vase.)
MALATESTA: (Se acerca a don Andrés, refiriéndose a don Pietro.) Está
completamente azonzao... Mientras él se lo pasa contemplando su pipa, la mujer
anda de farra con el otro, a todas horas... ¡Qué cretino!, ¿eh? Sin decir ni
medio... Se necesita...
ANDRÉS: El silencio se debe respetar.
MALATESTA: Salga ela luz. Respetar a un... un hombre así... que no tiene dignidá
phacerse valer... (Vase.)
ANDRÉS: (Leyendo un diario.) Las comparsas en La Prensa, Los corsos, Los reos
del Sur, Los cocoliches unidos, La Salamanca, El orfeón porteño... ¡Pues amigo!
Ni una línea que no sea la mascarada...
PEPA: (Dándole un mate.) Sírvase, don Andrés... (Refiriéndose a don Pietro.) ¿Ha
visto ese pobre?
ANDRÉS: Cuadros de la vida, doña Pepa.
Dichos, PELAGATTI y sus condes. (Varios individuos vestidos ridículamente de
pluma, capa y espada.) Luego ROSALÍA
PELAGATTI: (Bajando.) Salute, don Andrés e compañía. (A los suyos.) ¡Prefetamente,
caballiere! A la sei en punto no reunimo e salime cula punta de lo standarte a
la punta re la cabeza, re la comparsa; e ta garanto ca la societá corale e
musicale "Lunione italo-argentina de San Crestófole", va a llamare latencione,
tanto que pogueta sere pe so traque artístique come pe lo seguiente motive, rue
punte: la gorganizacione sociale, e la clase re lo tipe, re la persona, re lo
ondoviduo que la compóngono, e llevano listrumento, tanto que pogueta sere, re
corda come re metale...
VARIOS: ¡Eviva lu maguestre!
PELAGATTI: ¡Caballiere! Haye ca tenere presente ca nosotro non somo lo hico re
lu paise, ca la gusta lu traque gordenario e bárbere, re lu gauche, re la
campaña, re la stancia... Somose aquente trabacadora tanto que pogueta sere
impligate monocipale re la limpieza, come lustratore re calzato... ¡Prefetamente!...
VARIOS: ¡Eviva lu maguestre!
PELAGATTI: ¡Antunce!... Me la recumiendo lordine ne la calle e principalmente ne
la intrata re "La Prensa" ca tiene lu foco incima re la statua, a lavenida re
Mayo... Sa sañure. ¡Prefetamente! (Vanse los condes vivando al maestro.) ¿Cá ta
parece, don Andrés?
ANDRÉS: Primer premio, amigo Pelagatti, primer premio.
PEPA: (Saliendo con el mate.) ¿Quiere uno, don Pelagatti?
PELAGATTI: ¡Cúme que no! (Torna el mate.) E que quista società é verdaderamente
artística. Pe lo meno, pe lo meno, quindice o veinte premio a lu curse re la
Boca, e Baraca, e lu centre... ¡Prefetamente!...
ANDRÉS: (Leyendo.) Esto es...
PELAGATTI: (A don Pietro.) ¿Cá ta parece, don Pietro?...
PIETRO: ¡Eh!... Miro lhumo (Mutis a su habitación.)
PELAGATTI: Cu premiso... Me vaye a ponerme lu traque... (Mutis. Subiendo. Mutis
de doña Pepa.)
ROSALÍA: ¿Por qué no entra, don Andrés? Venga...
ANDRÉS: Estaba oyendo al ciudadano este. (Varase ambos por la puerta de doña
Pepa.)
MACHÍN, EL VASCO y don PIETRO
MACHÍN: (De la calle.) Vení, che, Vasco... Te la via presentar...
VASCO: ¿Pero vive aquí?...
MACHÍN: ¿Y sinó?
VASCO: ¿Es casada?
MACHÍN: Con un italiano infeliz que anda por el patio, como zonzo...
VASCO: ¿Y no manya ni medio?
MACHÍN: ¡Tas fresco! Hace rato que lo sabe y lo ve... pero es un infeliz...
VASCO: ¿Por qué no se disfraza de otario?...
MACHÍN: Es un desgraciao. Aquí en la casa lo tienen pal patronato y ella misma
no le lleva el apunte en nada... Hoy me la conduzco al baile... (Riendo.) Y es
capaz de venir él...
VASCO: ¡No digás! Disfrazao de zonzo. (Ríen los dos.)
MACHÍN: (Riendo más fuerte) . ¿Te das cuenta el tipo?... Vení... (Entran a la
habitación. Inmediatamente sale de ella don Pietro, con nerviosidad y mirando
hacia el interior.)
PIETRO: ¡Per Dio, ya é mucho! (Ruido de máscaras que entran y salen corriendo.
Vase don Pietro por foro.)
RAMÓN y MALATESTA
RAMÓN: ¿Y de ande sacás argumento pa decir quel gobierno es malo y la justicia
una frase?... Lo que hay es que todos somos una punta e ladiaos que andamos
haciéndole gambetas al camino e la razón...
MALATESTA: Es que vos como güen criollo no te has preocupao de ilustrarte...
RAMóN: Callate... ¿Qué sacan ustedes con tanto ruido? Que les planchen el lomo.
Sí, señor. Y bien hecho por alterar el orden público ques la base... por no
vivir cada uno en su rancho "trancuilo cume il pacarito in la cáula" pa usar la
fraseel pueta Trejo...
MALATESTA: Vení, te via enseñar un libro de Croponkine, vení... Vos te agitás en
la tinieblael oscurantismo...
RAMÓN: ¡Qué hacés, oscurantismo! (Mutis de ambos por la escalera.)
DON ANDRÉS, DON PIETRO, VECINA y EL CHICO
ANDRÉS: (A don Pietro que entra, siempre silencioso.) Oiga, don Pietro, ¿por qué
anda así tan abatido?
PIETRO: (Con energía. Mirando hacia su pieza) . E mire, don André... Osté me
parece mecor que los otro... Míreme bien. Haga er favor. ¿Yo soy in zonzo, eh?
Mire come me tratan la quente... Osté lo sabe, mi moquier è mala, è mala como
una fiera, e me engañ a co otro hombre, e sa ríe, sa ríen los dos, sa ríen
perque yo soy un stúpido. Todos sa ríen e me miran col desprecio perque yo no
grido, perque yo miro lhumo siempre, siempre así... E soy in povero disgraziato
que no tengo fuerza per gridar come un leone, ¿sabe? E mordere con toda la rabia
que tengo...
ANDRÉS: Yo le daría un consejo de amigo...
PIETRO: E diga, diga...
ANDRÉS: Bueno, pues... Usted debería de abandonar todo esto, a esta mujer y a
esta gente, que se burla de usted. ¿Por qué no se va de aquí? Usted es fuerte
para trabajar y para olvidar...
PIETRO: ¡Ma e que non puedo... don André!... E que non puedo ne trabacar ne
vivir perque tengo cá dentro la turmenta... Oste vería, allá in limigraciún,
cuando que venimo del mío paese... Entonces sí, era lidea del trabaco e de la
fortuna. E yo tenía la fuerza pe mové la tierra... ¡Ma, entonce no la había
conucido, no me había stropiao así, il corazón, non había per me questa dolore!...
¡Ahora non vargo in pito! ¡Non siento mase come ante la volontá! ¡Soy lostúpido...
ella sa ríe, sa ríen lo dos... e yo tengo oco e non veo, e tengo la mano e non
puedo!.. ¡A vece siento in frío grande, me pongo a tembrá con la rabia... e
quiero la vendetta! Ma la veo, e su voz, e su cara... ¡Non poedo, non sé, don
André, non sé qué hay cá drento, se lodio o lamore!... ¡Non sé, non ... (Honda
emoción.)
ANDRÉS: (Aparte.) ¡Pobre hombre! Vea, don Pietro, ¿sabe lo que vamos a hacer?
Vamos a pasear... ¡qué diablo! Hoy el mundo se divierte, vamos a disfrazarnos de
hombres felices... la felicidad es el disfraz de la pena... Vamos a tomar unas
copas. Venga.
PIETRO: Non tomo. La bebita me pone loco...
ANDRÉS: Venga, amigo. (Llevándolo.) Vamos a disfrazarnos bebiendo. Yo también
tengo mi dolor viejo y lo disfrazo. El mundo es un carnaval... Verá. (Saliendo.)
Verá qué careta de risa...
(Vanse. Gran estrépito de máscaras que entran y salen seguidas de pilletes
gritones. Una vecina baja arrastrando casi a un nene y a una nena vestidos el
uno de payaso y la otra de bailarina. El chico llora y terquea por no salir) .
CHICO: Yo no quiero, yo no quiero...
VECINA: Vea qué vergüenza, ¿dónde se ha visto? Un payaso llorando...
CHICO: (Dando pataditas en el suelo.) No quiero. Yo quiero de Moreira, yo quiero
de Moreira... (La madre se los lleva.)
ELISA, EL VASCO y MACHÍN
(Ella con un traje de disfraz en las manos, se ocupa en colocarle flores de
adorno.)
VASCO: (Con ironía.) Bueno. No vaya a ser cosa que se retobe el grévano...
MACHÍN: Ni biaba siba a comer. Esperá, lo voy a invitar pa que venga con
nosotros al Marconi.
VASCO: Dejalo. No abusés de un pobre diablo...
ELISA: Decí de una vez; ¿me pongo este vestido?
MACHÍN: Te voy a traer un dominó de seda, ¿colorao o negro, lo querés?
ELISA: Celeste es mejor, pero traelo en seguida...
MACHÍN: (Enseñando dinero.) ¡Mirá! Aquí está la moneda...
ELISA: Traeme, además, un collar dorado y una pantalla, que sea linda, ¿eh?...
MACHÍN: Aquí hay moneda pa todo...
VASCO: (Imitando.) Aquí, aquí no hay ni medio...
MACHÍN: Lo voy a invitar al gringo pa que venga...
ELISA: ¡Oh! Déjenlo a él. Es un infeliz. No se mete con nadie...
MACHÍN: Antes de irnos vamos a escaviar un poco. Che, Elisa, trae... la
botella... (Mutis de Elisa.)
Dichos, MALATESTA y RAMÓN
RAMÓN: (En el descanso de la escalera.) Y ni por ahí te amito que me comparés,
porque olvidás lo más grande e la patria que es actualmente el pueta Guido y en
el pasao don Leandro N... ¡pa que sepás! (Sale Elisa con una botella que entrega
a Machín.)
ELISA: A ver si se pasan con la bebida... Bueno. Y vayan ligero a traer el
dominó... (Vase. Ellos se sientan a beber.)
MALATESTA: ¿Qué hacés, Machín?
MACHÍN: Adiós, Malatesta... Vos siempre discutiendo con tu socialismo... ¿Qué
decís, Ramón? ¡Mirá qué dos se han juntao pa la sin hueso!... (Se saludan todos
menos el Vasco y Malatesta. Machín los presenta y ellos se estrechan la mano.)
Este se llama Correa, le dicen Malatesta. Este se llama Santiago, le dicen el
Vasco... dos locos...
VASCO: A sus órdenes, compadre...
MALATESTA: ¡Salud, amigo... y R. S.! (Se sientan los cuatro.) ¿Van pal baile?
MACHÍN: Al Marconi. Figurate, cuarenta tangos, toca el negro Rosendo y compañía.
Si querés venir, vení, te trais a la turra...
MALATESTA: Puede ser que caigamos.
MACHÍN: Me la llevo a ésta... No sabe bailar con corte, pero...
VASCO: Se lenseña.
MALATESTA: ¿Che, y no le tienen miedo al italiano? (Sorna.)
MACHÍN: Es inofensivo... Pasá... (Toma, y hace circular la botella.)
Dichos, DON ANDRÉS, DON PIETRO y ELISA
ANDRÉS: (Entrando con don Pietro.) Hay que disfrazarse.
MALATESTA: Mirá, ahí viene...
VASCO: Invitalo al baile...
MACHÍN: (Llamando.) Oigan... (Los chista. Don Andrés contiene a don Pietro que
hace un movimiento hacia el grupo.)
ELISA: (Saliendo.) Dejalo, hombre.
MACHÍN: Salí te digo, quiero invitarlo pa luego... (Insiste.) Oigan... (Se
acerca don Pietro. Escena de hilaridad contenida en el grupo.) Diga, don Pietro,
¿quiere venir a un baile esta noche?
ELISA: ¡Bah! No seas así... (Entra Elisa a la pieza para evitar el cuadro.)
MACHÍN: ¿Quiere venir?
VASCO: Si no sabe bailar con corte... (Ríen Machín y el Vasco.)
RAMÓN: (A Malatesta.) Esto me parece una cobardía... (Don Pietro los mira
fijamente.)
VASCO: ¡Manyá, cómo nos mira!... (Nuevas risas.)
ANDRÉS: (Adelantándose. Aparte.) ¡Canalla! Venga, don Pietro... vamos. (Lo toma
de un brazo y vanse por el foro en una escena muda salpicada de risas por los
del grupo, menos Ramón. Don Pietro vase sosteniendo su lucha interna y mirando
fijamente a los que ríen.)
Dichos, DIABLITO, ESQUELETO y ROSALÍA
(Un diablito entra pavoroso, perseguido por una máscara vestido de esqueleto.)
DIABLITO: ¡Mamá! ¡Mamá! (Trepa hasta la mitad de la escalera. El Esqueleto entra
blandiendo la guadañ a.)
ROSALÍA: (Asomándose.) ¡Cruz Diablo! (Se persigna.) ¡La muerte en casa!...
(Entra. Los del grupo siguen riendo sin preocuparse. Vase el máscara y pasan
otros que se asoman al patio y siguen. El Diablito se acerca a una puerta y
grita:)
DIABLITO: ¡Ay Dios, Luisito, vení, el esqueleto!... ¡Araca! (Sale otro chico y
vanse los dos corriendo.)
El VASCO, MACHÍN, RAMÓN y MALATESTA
VASCO: Me han hecho ráir... qué infeliz el gringo este...
MACHÍN: Yo estoy medio arreglao con el anís y la ginebra.
RAMÓN: (A Malatesta.) Che, pintemos...
MALATESTA: (Levantándose.) Bueno, muchachos, hasta luego. (Se despiden)
RAMÓN: (Al Vasco) Mucho gusto...
MACHÍN: Ya sabés, esta noche en el Marconi... Si querés venir, vení... y usted
también, Ramón...
RAMÓN: (Yéndose. Aparte) ¡Esto es una porquería!... (Vanse.)
MACHÍN, EL VASCO, y después PELAGATTI e HILARIO
MACHÍN: (En la puerta del cuarto.) Che, Elisa, ya sabés; a las nueve venimos...
VASCO: (Tirando la botella.) Ya está vacía... Pero es otario el gringo este... (Vanse.)
PELAGATTI: (Vestido de conde a Hilario que entra.) ¿Cá ta parece lu traque?
HILARIO: Macanudo...
PELAGATTI: Agora non mase débono llegare los otro. Vas a vere lu coro ca teniemo
dedicato a "La Prensa".
HILARIO: Voy a llamar a doña Pepa pa que lo vea... (Acercándose a la puerta
derecha.) Rosalía, doñ a Pepa... Vengan a ver...
DICHOS, DOÑA PEPA y ROSALÍA
ROSALÍA: ¿Qué hay? ¡Caramba qué lujo, maestro!...
PEPA: Muy bien le queda, parece un príncipe...
HILARIO: (Aparte.) Como pedrada en ojo tuerto... (Pelagatti se pasea orgulloso
de su elegancia.)
PELAGATTI: Tenese que vire, que è cuestione re familia. ¡Nu prime mio ese conde
nItalia!
HILARIO: ¿Se enconde en Italia?
PELAGATTI: Cuestione re familia.
ROSALÍA: Es claro...
PEPA: ¿Y piensan ganar muchos premios?...
PELAGATTI: ¡E si fora pe lo gabuche ca sa llévano na punta!... Francamente ese
na stupidese refrazarse re gabuche...
HILARIO: Don Andrés dice que todos ustedes son una punta ezonzos...
PELAGATTI: Ma... qué sabe lu vieque ese...
ROSALÍA: Muy bien, muy bien está...
PEPA: Ya lo creo (Mutis las dos.)
UN PAISANO, HILARIO y PELAGATTI
PAISANO: (Leyendo)
Paisano Aniceto el Gallo
puede sin cuidao vivir
que primero han de decir
que la vizcacha es caballo...
PELAGATTI: (A Hilario en tono despectivo.) Afíquese cá tipe...
HILARIO: (Buscando camorra.) Vea, paisano, dice Pelagatti que ese traje es una
pavada...
PAISANO: (Leyendo.) ¡Qué sabe ese animal!
"Y que la gramilla es tallo
y que el ombú es verdolaga..."
PELAGATTI: A mí no me faltase lo respiete...
PAISANO: Salga de ahí porque le abollo la pelada...
PELAGATTI: ¡Tutte quiste cumpadrite se refrazano re gabuche e háceno la parata
cu la daca re latone pe laria!
HILARIO: (Aparte.) Ahí se agarraron...
PAISANO: Más lata será su agüela, tano roña... y si no fuer aporque tengo que
formar en "Los rezagados", le encajaba un piña... que liba a dar...
PELAGATTI: Cu la pila re pioline... hico re so mama... ¡Cuano Moreira re cartone!
(Van a tomarse a golpes, Hilario lo impide.)
HILARIO: No es pa tanto... amigos. Son bromas de carnaval.
PELAGATTI: (Con énfasis, espada en mano.) E que quise gabuche nun décano vevire
a la società vertatieramente artística...
Dichos, ROSALÍA, DON ANDRÉS con DON PIETRO. Luego una máscara y otros. Después
MACHÍN y EL VASCO.
ANDRÉS: Esto es...
PAISANO: Tano roñoso, te viá enseñar...
PELAGATTI: Acallesé, acallesé... (Amenazante. Sube.) Cumpadrite. (El Paisano
vase por el foro.)
HILARIO: Un conde y un gaucho, es curioso... (Don Pietro se sienta en la
escalera.) Hoy me disfrazo, me abandono al alcohol, amigo Hilario... Yo, que he
escrito mil páginas de historia nacional, yo, que me he educado en la docta
Universidad de Córdoba y que he intervenido como factor importante en tres
revoluciones. Bueno, ya estaba disfrazado... Todos vivimos disfrazados...
ROSALÍA: (Asomándose, a Hilario.) ¿Vas a venir al baile con nosotras?
HILARIO: ¿Pa qué lo amitís al gato ese?...
ROSALÍA: Zonzo, ¿no ves que trae las entradas?...
HILARIO: Dame un besito...
ROSALÍA: Salí...
HILARIO: Menojo, ¿eh?
ROSALÍA: (Melosa.) Tomá, ligero. (Se besan, sorprendiéndolos don Andrés.)
ANDRÉS: Esto es...
ROSALÍA: ¿Has visto? (Vanse los dos. Hilario a su pieza. Don Andrés saca una
botella y bebe.)
Una MÁSCARA y OTROS: (Desde la puerta de calle.) ¡Mascarita! ¡Mascarita!
ANDRÉS: ¡El carnaval! ¿Y para qué, estando la vida?... Los vivos de tontos, los
pícaros de honestos, los míseros de generosos, los ignorantes de sabios, los
doloridos de alegres... ¡Caretas... siempre caretas!... (El Vasco y Machín
entran riendo y al ver a don Pietro y don Andrés se acercan a ellos.)
MACHÍN: ¿Diga, che, no quiere venir al baile?...
VASCO: (A don Pietro, haciéndole burlas con una larga nariz postiza que trae
puesta.) ¡Mascarita! ¡Mascarita! (Lo zamarrea. Acto continuo entran los dos
riendo al cuarto de Elisa. Se oye música a lo lejos.)
PIETRO: (Levántase nerviosamente con ademán de ira.) ¡Non puedo más, Cristo!
¡Non puedo más!... (Don Andrés lo toma del brazo atrayéndolo. Don Pietro rompe a
llorar amargamente.) ¡Non puedo más! (Mutis los dos. La música lejana toma
cuerpo y pasan grupos de máscaras llevando el compás. Marcha intermezzo. La
comparsa entra en medio de la algazara general, al son de la marcha. Se promueve
una manifestación de simpatía.)
PELAGATTI: (Desde lo alto de la escalera.) Caballiere: Cume presidente re la
Societá Unione Italo Arquentina re San Crestófole tengo lonore y agradecimiento
pe cuesta manifestacione raprecio, re simpatía, re cariño.
VARIOS: ¡Bravo! ¡¡¡Muy bien!!!
PELAGATTI: ¡Prefetamente! Vame a cantare lo coro ca teniemo priparato. (Baja y
se coloca al frente de los condes alineados.) (Cantado.)
Adiós, niña purteña,
Adiós, adiós, adiós.
E con pena sin igual
la cumparsa se despide
hasta lotro Carnaval.
VARIOS: ¡Fuera! ¡Fuera! (Silbidos y gritos.)
PELAGATTI: (Haciendo reverencias.) Gracie, caballiere... pe cuesto entosiasmo...
(Vase la comparsa. A foro se oyen gritos.)
UNA Voz: ¡Serpentinas y pomos!
OTRA: ¡Globitos y serpentinas! (Entran los vecinos.)
MALATESTA y RAMÓN
MALATESTA: Yo nací pa protestarla. Lo tengo adentro, en la entraña. Retobao y
discutiendo siento que vivo mejor porque tengo bien metida lidea de linjusticia...
RAMÓN: ¡Mirá, callate, ustedes son unos insubordinados, que pa tener prestigio
les basta con disfrazarse de atorrantes y encajarse en el pecho una corbata
sangre e toro como una mariposa ensartada... Salí, no te doy corte y me voy pal
corso... Salí... (Vase.)
MALATESTA: Me ha dao qué pensar lo que dice el viejo... ¡Cuántos disfrazaos!...
(Enciende el farol.)
MALATESTA y EL GATO
MALATESTA: ¿Qué dice, amigo? ¿Cómo le va? Andaba con ganas de verlo pa decirle
dos cosas...
GATO: Usted dirá...
MALATESTA: Lo primero es pa que me publique en su revista, unos versos...
GATO: ¿Versos suyos?
MALATESTA: ¡Avise!... Son versos de un amigo que está en la cárcel por un tajo
que le fajó a un botón... ¿sabe?... Allí se entretiene en versiar... Viera qué
facilidad tiene el hombre. En un momento los hace. Si se hubiera dedicao sería
un gran payador... (Sacando un papel.) "Lamentaciones de un detenido o sea las
tristezas de la celda."
GATO: (Interrumpiendo.) No, no me los lea ahora. Se los voy a publicar. Aunque,
ya sabe que en mi revista figuran notabilidades...
MALATESTA: ¡Y éste es bueno! ¡No vaya a creer!... Este amigo escribió las
vidalitas de Rosa Tusso que dieron tanto que hablar...
GATO: Sí, pero usted comprende que para el que ha leído a Verlaine...
MALATESTA: Qué ver lana ni ver lana, la lana la cargan unos y otros la fama...
Aquí ande me ve no me doy tanto corte y he leído a Cromponkine y estoy priparao
debute en la cuestión Social...
GATO: Por eso le dicen Malatesta, y ¿qué era lo otro?
MALATESTA: Lo otro es que usté se está chupando el dedo o confunde ginebra con
leche fría... Quiero decir que mientras usté le arrastra el ala a Rosalía y le
trae entradas pa1 teatro y pal baile ella lo catura pa la risa con Hilario el
motormán..
GATO: ¡Bah! Son cosas suyas. Un tipo rústico al lado mío, que la tengo
impresionada...
MALATESTA: Cállese... y aprenda. A lo mejor ustedes no saben más que versos de
memoria y de la vida... ni esto... ¿ Usted cree que porque ella lo atiende?...
¡No sea infeliz amigo! Vea; pal amor, pa llegar a una mujer cuando es de ley, lo
mesmo vale un tango y un chambergo requintao que ese Verlana que usted dice y
una galera e felpa... Viene a decirle versos de mujeres tísicas a una muchacha
con más salú que una mañana e sol... ¡No me haga ráir!... Eso es pa otra gente,
que toca el piano y se levanta a las once sin ganae morfarla... No atraque en
inquilinatos con florcita en el ojal... Créame... (Vase.)
EL GATO y ROSALÍA
GATO: (Mirando a Malatesta.) Qué estúpido el individuo éste... (Golpea la puerta
de doña Pepa.) ¿Se puede?
ROSALÍA: ¡Ah! ¿Es usted?
GATO: Vengo a traerle las invitaciones para la Casa Suiza y los versos que me
encargó...
ROSALÍA: Pase, don Luis... (Entra El Gato.)
HILARIO y VECINA
HILARIO: ¿No va pal corso, doña Juana? ¡Caray qué lujo!
VECINA: No, señor, vamos al Operario al baile del Orfeón. Usté viera cuántos
apuros con los benditos trajes. Fijesé: la mayor, va de fuente milagrosa y la
otra, de Lucifer... ¡Es un gasto con este carnaval... Pero creo que se sacarán
el premio... Vamos, Isabel, criatura... (Vase seguida de una joven.)
HILARIO y MALATESTA
HILARIO: ¿Qué hacés?
MALATESTA: Aura nada... Recién te hice un favor... lo estuve desahuciando al
Gato ese... Le dije que la muchacha no era para él y que se dejase de andar
haciendo el urso. ¡Yo soy amigo, che!
HILARIO: Gracias, Malatesta. Te aseguro que me tiene bien cansao... Todo el día
diciéndole versos... ¡Me da rabia!... A ella le gustan esas palabras, que no son
dél, che, son de los libros... que ha láido...
MALATESTA: Entonces, ése también es un disfrazao, como dice don Andrés... Me
parece que el viejo nos ha filiao bien a todos... Yo me puse a riflesionar... ¿sabés?
Como no tengo nada que hacer... Y he pensao que es cierto, que a cada rato nos
disfrazamos porque andamos fingiendo cosas...
HILARIO: Este zonzo habrá venido a invitarlas pa algún baile...
MALATESTA: Hay que espiantarlo e la casa.. .
HILARIO: Esta noche si se me sube la mostaza... armo el programa.
Dichos, doña PEPA y EL GATO
PEPA: (Sacando sillas.) Aquí estaremos más frescos...
GATO: Qué calor ¿eh?... (Se sientan.)
PEPA: ¿Entonces ¿Entonces hay mucha gente en el corso Entre Ríos?
GATO: No se puede pasar...
HILARIO: (Acercándose.) ¿Están por salir?
PEPA: Sí; vamos un rato a la Casa Suiza. Rosalía se está vistiendo... ¿Ustedes
no salen?...
MALATESTA: Yo voy a ir más tarde al Marconi...
GATO: Allí va un elemento muy inferior
MALATESTA: ¡Miau!
HILARIO: (Con intención.) Es que nosotros somos así, inferiores... ¡qué quiere!
Dichos y ELISA. Luego VECINA y VECINO
ELISA: Diga, Malatesta, ¿no ha vuelto ese?
MALATESTA: No lo he visto...
ELISA: Qué modo de tardar... (Entra.)
PEPA: (A Hilario.) ¡Pero esa mujer! ¡Qué valor para hacer eso delante del pobre
hombre!... Debía tener un poco de vergüenza y respetar la casa siquiera. Ella no
vive sola para dar esos espectáculos en el patio...
HILARIO: Es una desgraciada... (Entran varias máscaras y salen. Gritos y
cencerreo.)
VECINA y VECINO: ¡Buenas noches! (Les contestan el saludo.)
(Dichos y terceto de compadres que bajan con sus compañeras respectivas.)
(Música.)
COMPADRE 1°:
Soy el mulato Padilla,
bailarín de bute y soda.
Soy el taquero más pierna
para un tango quebrador.
Cuando me enrosco a la mina
la hago girar y me estiro.
Bailando en sus ojos miro
todo mi orgullo y mi amor.
CORO:
Pal baile del Victoria
todos rumbiamos
y al que raye en el corte desafiamos
en un tango de mi flor
y hasta ventaja le damos
porque seguros estamos
que no hay quien baile mejor.
COMPADRE 2°:
A mí me llaman pie chico,
y soy de Montevideo,
conmigo se purriá minga.
Soy del barrio del Cordón
y en el bajo y en la Aguada
y en el Paso del Molino
tengo fama de ladino
y tanguista compadrón.
CORO: Pal baile del Victoria, (etc.) .
COMPADRE 3°:
Bailando en lo de la Vasca
y en lo de la china Rosa
he marcao las doce en punta
por este corte cantor.
En las cuartas no me enriedo
y si bailando mi china
da un tropezón, la sostengo
con la izquierda y antes
que el paso me pierda
pego el tirón.
(Vanse bailando.)
PEPA: Estos van a divertirse...
GATO: A divertirse o a peliar. Debajo de cada saco, un cuchillo. Cuando yo era
redactor...
HILARIO: (Burla.) Cuando el señor era redactor...
MALATESTA: ¡Miau!
Dichos, don ANDRÉS y don PIETRO
Don Andrés en manifiesto estado alcohólico. Don Pietro, siempre meditabundo y
fumando, se sienta en la escalera.
ANDRÉS: ¡Cómo! ¿No salen esta noche? Máscaras por aquí, máscaras por allá... Yo,
lo que nunca, ¿eh? Estoy alegre... fijensé, alegre yo... Es decir, disfrazado...
MALATESTA: Altro que alegre...
HILARIO: ¡Qué tranquilidad!
ANDRÉS: La tranquilidad entonces es por fuera... Adentro la agitación... Me
disfrazo... digo bien...
PEPA: ¿Se disfraza sin careta?
ANDRÉS: ¡Ah! Mi señora. El alcohol es una careta... de muchos gestos... ¿Qué
gesto será el mío? Quiero ver. .. tráigame un espejo... hágame el servicio.. .
un espejo... (A El Gato.) ¿Y usted, joven enfermo? ¿Usted es el que le hace el
amor a Rosalía?
PEPA: ¡Cómo está, don Andrés!
ANDRÉS: Disfrazado, señora... ¿Este es el periodista?
GATO: (Turbado.) Yo soy el redactor de "El Lirio Azul" .
ANDRÉS: ¿Lirios? ¿Flores desmayadas? ¿ Nunca se ha mirado a un espejo, joven?
GATO: (Aparte.) ¡Impertinente!
ANDRÉS: Présteme un espejo, doña Pepa.
PEPA: (Entrando a su pieza.) ¿Quiere un espejo?
ANDRÉS: Vea, yo también he sido periodista. ¡Treinta años! He escrito muchas
páginas... Tengo un baúl viejo con versos viejos, todo amarillo y marchito como
yo. .. Mi dolor también es viejo... Y yo tengo una gran novela histórica: "Ramón
Ariza", episodios de la vida del General Urquiza hasta su muerte... ¡Sin
embargo, ya me ve disfrazado! ¿ Qué gesto tendré? A ver un espejo, doña Pepa...
(Doña Pepa entrega al viejo el espejo de mano que ha traído. Don Andrés se mira
y ríe.) Qué careta tan original... ¿eh? (Ofreciendo el espejo a todos.) Mirensé,
mirensé. ¡Todos están disfrazados!...
MALATESTA: ¿Disfrazados de qué, don Andrés?...
ANDRÉS: No sé.. . Muchos llevan el mismo traje... Se disfrazan de hombres...
HILARIO: (A don Pietro.) ¿Usted qué opina don Pietro?
PIETRO: ¡Eh! Miro lhumo...
MALATESTA: Pucha que mira el humo... Con razón no ve otras cosas...
GATO: (A doña Pepa.) Qué infeliz, el italiano ese... Ya no concibo tipos así que
pasen por todo...
ANDRÉS: ( A Malatesta.) Permítame, Malatesta... déjelo. Ese no es un hombre
malo... No ha querido beber conmigo... le tiene miedo a este disfraz. Es decir,
yo creo que él no tiene miedo.
MALATESTA: ¡Ah! sí. Es muy guapo... por eso es que le llevan la mujer al
baile...
ANDRÉS: (Mirándose al espejo.) Qué careta el alcohol. .. (Ríe.) Me da risa...
GATO: Qué borrachera...
HILARIO: Está arreglao el viejo...
PEPA: Y nunca toma... es muy raro... (Vase don Andrés por el foro pesadamente.
Entran al patio varias máscaras, algunas a las piezas. Voces de: "Mascarita,
Mascarita". Don Andrés deteniendo a uno.)
ANDRÉS: (Riendo.) ¿Y usted... para qué se disfraza?... (Vase.)
MÁSCARA: Viejo zonzo... (Entra a una pieza.)
Dichos y ROSALÍA
ROSALÍA: (Arreglada para salir.) Ya estoy...
GATO: Está preciosa...
ROSALÍA: No tanto...
PEPA: Vieras cómo anda don Andrés...
ROSALÍA: ¿Qué tiene?
HILARIO: Completamente alcoholizado...
MALATESTA: Le ha dao porque todo estamos de careta...
HILARIO: (Con disimulo a RosaLía.) ¿Y este zonzo va a venir al baile?
ROSALÍA: Dejalo; de todos modos no bailo con él... Dejalo; él trae las
invitaciones...
HILARIO: Es un Gil de Dios...
ROSALÍA: (Acercándose a don Pietro.) ¿Por qué no sale un rato a divertirse, don
Pietro? Se va a quedar solo en la casa...
PIETRO: ¡Eh! Miro lhumo... (Levántase y vase hacia la puerta de calle. Gran
ruido de máscaras.)
Dichos, PELAGATTI y otros, que conducen al primero en situación lastimosa.
(En una refriega callejera ha perdido capello, capa y espada y trae la cabeza
vendada y un ojo en compota. Viene el estandarte hecho pedazos y algunos pobres
condes machucados.)
MALATESTA: ¿Qué ha pasado?
RAMÓN: ¡Salí, que tuve que sacarlo de un entrevero de la madona! Me lo tenían
apurao... Mirá cómo lo han puesto...
PEPA: ¿Qué ha sido, maestro? (Pelagatti se queja como si estuviera molido a
palos.)
PELAGATTI: Na silla, na silla...
HILARIO: ¿Pero qué ha sucedido?...
RAMÓN: Fueron unos gauchos que le pegaron...
PELAGATTI: Lu cumpadrite re lu gabuche... ha sito...
ROSALÍA: (Trayendo un vaso de agua.) Tome, maestro...
PELAGATTI: (Bebiendo.) Gracie, grade... non è nata... è lu oco, que me hano
stropiato...
MALATESTA: Sí; no es nada lo del ojo...
RAMÓN: Se la han dau con queso...
HILARIO: Habrá provocao a algún moreira...
PEPA: ¿Pero cómo fue?...
PELAGATTI: (Muestra un enorme moretón en el ojo.) ¡Eh! Ha sito candábamo pe le
corso Intre Ríos... Prefetamente. Hemo llegate a la casa re dun Sebastiano
larmaceniero quillo ca rigalato la cinta pe lu standarte... Antunce sano posto
plaudire co lontusiasmo... ¡Eviva la Societá Unione Italo Argentina re San
Crestófole!... E tutti gritábano: ¡Eviva! E plaudíano... Antunce no hemo posto a
cantare lu coro que teníamo priparato pe "La Prensa", prefetamente... e cuando
stabamo a lu mecore, hano impezato la gritería e lu silbite... Nu bochinche
bárbare... ¿ sabe? ¡Pe lontusiasmo!... A isto momento hano llegato nu montone re
gabuche... e quiéreno cantá illo. E nosotro que no cante illo, illo que sí...
cante illo. ¡Cá sá yo!... ¡Nu batafunde extraordenarie! Hano caito la pietra, lu
pale, lu castañaze, hano garate lu standarte, aficate... me lano icho in
pedazo... Trumpata pacá, patata pallá... Yo me pongo adelante, mando sacare
lespada a lu conde... Mecore que no la sacaba. Vérgine du Cármene. ¡Aficate lu
oco e mirá lustandarte!...
HILARIO: ¿Pero eran gauchos o indios?
PELAGATTI: Erano gabuche ¡pe la marona!
MALATESTA: ¡Cómo lo han dejao!
PEPA: Vaya a lavarse, maestro, vaya... (Vase Pelagatti ayudado por Ramón y otro.
Se queja siempre. Le ayudan a subir.)
ROSALÍA: Bueno, vaya mama, arreglesé que es tarde...
PEPA: (Entrando.) Pobre maestro...
MALATESTA: Se ha sacao el gran premio de honor...
RAMÓN: (Bajando.) En el corto e las biabas... (A Malatesta.) Che, ¿vamos pal
baile?...
MALATESTA: Sí, parate... (Viendo a Hilario y a Rosalía que conversan juntos algo
más atrás, toca el hombro a El Gato) Diga... (Señalándole a Hilario y Rosalía.)
¡No ve... amigo, qué papelón!
GATO: ¿Y a usted qué le importa?
MALATESTA: No, nada... pa que vea...
Dichos, MACHÍN y EL VASCO, que entran trayendo el primero un dominó en el brazo.
Luego ELISA.
MACHÍN: (A Malatesta y Ramón.) ¿Y? ¿Vamos pal baile?
RAMÓN: (Aparte a Malatesta.) Con ésos no voy, ¿eh?
MALATESTA: Vayan ustedes... Nosotros caemos más tarde...
MACHÍN: Está bien, vení, che, Vasco...
VASCO: (Con la nariz puesta, haciendo el loco.) Mascarita, mascarita...
MACHÍN: ¡Che, Elisa!...
ELISA: (Asomando.) Por fin... Ya creí que no venían. (Entran los tres a la
pieza.)
GATO: (A Rosalía, que va a entrar.) Diga... ¿y va a venir ése? . . .
ROSALÍA: ¿Quién, Hilario? Claro... ¿Y quién me acompaña a mí? Usted la acompaña
a mama... (Entra.)
GATO: (Aparte.) ¡Qué yetta! Siempre con la vieja...
MALATESTA: (A Ramón e Hilario, que están en segundo término.) ¿Qué me cuentan
del Gato?...
GATO: (Se pasea sin darse por aludido.) ¡Qué chusma! Si no fuera tan linda la
muchacha... (Don Pietro toma su lugar anterior.)
ANDRÉS: (Con el espejo en la mano.) ¿Quieren verse la careta? Todos están
disfrazados... (Se sienta.) Todos...
Dichos, don ANDRÉS, don PIETRO, MACHÍN, ELISA y EL VASCO
MACHÍN: Bueno, vamos...
ELISA: (Con el dominó.) ¿Qué tal me queda? (AL oír su voz, se para súbitamente
don Pietro y con ademán resuelto se coloca frente a su mujer y Machín.)
PIETRO: ¿Adúnde va?...
MACHÍN: ¿Quiere venir? Vamos pal baile...
VASCO: Venga, se va a divertir... (Bromeando.) Mascarita, mascarita...
PIETRO: ¿Adúnde va? ¡Cristo!
MACHÍN: Tá güeno, esto...
ELISA: (Aparte.) Vamos, vamos ligero...
PIETRO: (Voz poderosa.) Ya non puedo mase... me afogo... ¿Eh, no comprende?... ¿
Non ve ahora soy yo, ahora soy Pietro?... (Tomando a Elisa por el brazo.) ¿Eh?
¿Non ve que soy tuo marito?... ¿Qui è que manda?
MACHÍN: (Adelantándose.) ¿Diga, che, anda con gana e morirse? .
VASCO: Dejalo, está encurdelao...
MACHÍN: Si está borracho que vaya a dormir... (Va a continuar con ella hacia el
foro. Don Pietro se interpone.)
PIETRO: E sí, stoy borracho, stoy ciego... (Con fiera actitud.) Osté sa ríe,
¿eh? ¡E un canalla... un canalla!...
MACHÍN: (Dándole un bofetón.) ¡Tomá canalla! (Se produce la natural expectativa.
Hilario Malatesta, Ramón, El Gato y vecinos que se han asomado siguen con
interés el desarrollo de la escena. Ramón quiere intervenir, pero no le dejan.
Don Andrés sigue sentado y abstraído.)
RAMÓN: ¿Por qué le pega a un infeliz?
PIETRO: (Recibiendo el bofetón.) ¡Ah! ¡La mía vendetta! (Se arroja rápidamente
sobre Machín y ambos ruedan por el suelo. Confusión y gritos. En seguida don
Pietro se levanta esgrimiendo en la diestra un cuchillo.)
VARIOS: ¡Lo ha muerto, lo ha muerto!... (Machín yace en el suelo. Gran
sorpresa.)
MALATESTA: (Acercándose a don Pietro.) ¿Qué ha hecho, don Pietro?
PIETRO: (Tirando el cuchillo.) ¡Eh! Miro lhumo... (Amontonamiento de curiosos.
Don Andrés que se ha dado cuenta de la escena y se ha erguido:)
ANDRÉS: ¿No les dije?... Este también. ¡Era un tigre disfrazado! (Música que
pasa.)
Telón.
LOS DISFRAZADOS
Letra de Carlos Mauricio Pacheco
Música de Antonio Reynoso
Compuesto en 1906
Pertenece al sainete Los Disfrazados, de los mismos autores,
presentado en el teatro Apolo en el año 1906.
Compadre 1:
Soy el mulato Padilla
bailarín debute y soda.
Soy el taquero más pierna
para un tango quebrador.
Cuando me enrosco a la mina
la hago girar y me estiro.
Bailando en sus ojos miro
todo mi orgullo y mi amor.
P'al baile del Victoria
todos rumbeamos
y pa'un tango con corte
desafiamos.
Compadre 2 (con acento muy criollo)
A mí me llaman Pie Chico
y soy de Montevideo.
Conmigo se purria minga...
Soy del barrio del Cordón
y en el bajo y en la Aguada
y en el paso del Molino
tengo fama de ladino
y tanguista compadrón
Compadre 3
Bailando en lo de la Vasca
y en lo de la negra Rosa
he marcao las doce en punto
por este corte cantor.
En las cuartas no me enriedo:
si bailando con mi china
da un tropezón, la sostengo
y antes que el paso me pierda
(aijuna) pego el tirón.
Todos
P'al baile del Víctoria
todos rumbeamos
pa'un tanguito de mi flor
y hasta ventaja le damos
y pa'un baile con corte
desafiamos
porque seguros estamos
que no hay quien baile mejor.
Si deseas colaborar o publicar un artículo aquí, escríbenos o envíalo a articulos@educar.org.
Asegúrate de incluir tus datos personales y profesionales para poder colocar los créditos correspondientes de autoría.
Ciudades Virtuales Latinas - CIVILA.com y Educar.org (cc) 1996 - 2006